Las redes sociales son a menudo objeto de críticas o incluso víctimas de ataques de millones de detractores, quienes suelen verlas como dañinas, superficiales, e incluso adictivas para sus usuarios, los cuales en ocasiones no pueden separarse de sus teléfonos gracias a estas.

Gracias a información recientemente obtenida, resulta posible que estos detractores tengan algo de razón al menos en cuanto a la naturaleza adictiva. Y es que según varias fuentes atadas a Silicon Valley, una de las áreas centrales para el desarrollo tecnológico del mundo, varias compañías de redes sociales han buscado convertir a sus usuarios en adictos para maximizar sus ganancias.

Uno de las principales fuentes de esta información es Aza Raskin, quien ha trabajado para corporaciones como Mozilla y Jawbone. Según él, “Tras cada pantalla de tu teléfono hay generalmente miles de ingenieros que han trabajado para hacerla lo más adictiva posible.”

Las palabras de Raskin tienen peso, ya que él fue uno de los responsables por el infinite scrolling, propiedad actualmente usada por casi todas las redes sociales que permite cargar más contenido según el usuario ve el mismo, dando así la impresión de ser una fuente infinita de información. Raskin hoy en día dice sentirse arrepentido de haber trabajado en el proyecto, ya que jamás fue su intención hacer que los usuarios se volviesen adictos.

Otros empleados también han hablado al respecto, particularmente empleados de Facebook que consideran adictivas las prácticas de la red social. En este caso se habla en particular del sistema de “likes” del sitio, y cómo puede crear cierta dependencia. Para muchos usuarios, es común visitar Facebook al sentirse desanimados, usualmente buscando en estos likes la validación que les falta.

Por otra parte, se considera que el mayor peligro ante estas prácticas lo corren los jóvenes, a quienes sus mentes en formación los hacen vulnerables. Y es que, según estudios, los adolescentes de Gran Bretaña pasan en promedio 18 horas por semana en estas redes.