Si bien los estándares a ser usados por la próxima generación de redes celulares no se han establecido aún, las dos potencias a nivel de telecomunicaciones, EEUU y China, se encuentran en una carrera por quién logrará establecer la primera red de este tipo en el mundo, llamada red 5G.

Y es que en un episodio que recuerda la carrera espacial de la postguerra, la cual culminó con la llegada del hombre a la luna, ambas naciones se encuentran trabajando a toda marcha para definir los detalles de esta red e implementarla antes que el otro lo haga. Voceros de ambos lados justifican la presión diciendo que quien gane obtendrá la ventaja a nivel político, económico y militar, pero para muchos no está realmente claro cómo una red más rápida y segura podría otorgar semejante ventaja a una nación.

Parte del problema es que los temores no son certeros: Algunos portavoces estadounidenses han dicho que, de China formar parte del grupo que define el estándar, podrían utilizar la tecnología para espiar en EEUU, pero pocos creen posible esta idea. Lo que sí podría ocurrir es que la misma termine basándose en tecnología china, lo que le permitiría a la nación licenciarla, ganando así un porcentaje del costo de cada teléfono compatible con la tecnología que se produzca.

La verdad es que la carrera consiste más en cuál de las dos economías más grandes del mundo logra obtener un trozo grande del pastel, y menos en problemas de seguridad o desarrollo tecnológico, ya que se espera que ambas naciones tengan redes 5G en un plazo relativamente corto.

Si bien las bases del nuevo estándar fueron publicadas el año pasado, se espera que apenas este mes sean publicados los detalles sobre su funcionamiento, y no será sino hasta el 2020 que se activen las primeras redes de este tipo en EEUU.